Rancho San Lucas inaugura campo de golf


Redacción /Inversión Turística

Rancho San Lucas, centro turístico y zona residencial de 338 hectáreas frente a 1,9 km de playa sobre el Océano Pacífico y a 15 minutos del centro de Cabo San Lucas, inauguró un campo de golf diseñado por Greg Norman y el Club de Golf Rancho San Lucas en Los Cabos.

«Campo de golf diseñado por Greg Norman en Rancho San Lucas se extiende sobre una versátil superficie de 6.590 metros y tiene un recorrido par 72 desde el cual se escucha el golpeteo de las tablas de surf contra las olas del Océano Pacífico. A lo largo de tres ecosistemas, el campo estilo links se entreteje a través de un denso bosque de cactáceas entrecerrado por serpenteantes arroyos antes de descender hacia enormes dunas peinadas al viento», dijo la empresa.

Con una elevación variable de 90 metros, el estratégico campo cuenta con cinco hoyos en la playa, en especial un tercio del par 3 que corre paralelo al mar y ofrece a los jugadores magníficas vistas de las ballenas que atraviesan el océano en los meses de invierno. Además, hay un green diseñado en una isla en el hoyo 17 de prueba del par 3.

«Rancho San Lucas es la propiedad frente al mar más espectacular que he visto en mucho tiempo, así que la oportunidad de construir un campo en este lugar representa, realmente, algo irrepetible. Mi objetivo era preservar el espacio tan natural como fuese posible a partir de mi enfoque de ‘mínima perturbación del entorno’, sin dejar de aprovechar los tres ecosistemas únicos que se encuentran en la propiedad: el océano, las dunas y los arroyos. Quisimos crear un campo sustentable en el que se pude jugar desde todas las perspectivas, incluidos los forward tees. El compromiso de mi compañía de diseño es influir en el mundo con la creación de campos de golf que resisten la prueba del tiempo; estoy convencido de que este campo es uno de los mejores que hemos construido», dijo Norman.

Francisco Bulnes, fundador y desarrollador de Grupo Solmar, describe así el proceso de construcción del campo: «Al principio, Greg me dijo ‘Es una propiedad increíble, solo vamos a despejar los corredores que serán el fairway diez metros por vez’. La mayoría de los diseñadores despejan masivamente el área y después intentan reponer la vegetación. Greg piensa distinto y tuvo mucho cuidado al retirar árboles y plantas endémicas, y preservarlas en un vivero. Quiso avanzar muy lentamente a fin de evaluar los contornos del área y construir el campo con responsabilidad ambiental. El proceso tomó varios meses, pero es la esencia de su filosofía de ‘mínima perturbación del entorno’: intervenir lo menos posible en el terreno e incomodar lo menos posible a la naturaleza. Nos emociona compartir nuestro campo de golf de clase mundial con los huéspedes y propietarios», explicó.

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