Madrid.- La Feria Internacional de Turismo, FITUR 2026, abrió oficialmente sus puertas este miércoles en IFEMA Madrid en un contexto profundamente marcado por la tragedia del accidente del tren de alta velocidad en Adamuz, Córdoba, un acontecimiento que ha conmocionado a la sociedad española y ha proyectado un ambiente de sobriedad y duelo en el inicio de uno de los principales encuentros turísticos del mundo.
Esta nueva edición ha comenzado en un clima de respeto y recuerdo, con gestos institucionales en honor a las víctimas y de apoyo a sus familias, mientras que el sector turístico ha reafirmado su compromiso con el mantenimiento de un evento esencial para la economía y la proyección internacional de los destinos
El desastre ferroviario, ocurrido tan solo unos días antes del inicio de la feria, ha provocado la cancelación o reducción de numerosas agendas institucionales y ha obligado a ajustar el formato habitual de la jornada inaugural, tradicionalmente caracterizado por un tono festivo y una fuerte presencia política. En su lugar, FITUR 2026 ha inaugurado con una ceremonia discreta, marcada por el silencio y la reflexión, reflejando el impacto emocional que el accidente ha tenido tanto en el público como en un sector estrechamente vinculado a la movilidad, la conectividad y la confianza de los viajeros. Este contexto excepcional ha situado el debate sobre la seguridad del transporte y la fiabilidad de las infraestructuras en el centro de numerosas conversaciones informales que ya se están desarrollando en los pabellones.
Sin embargo, más allá del luto que ha marcado su inauguración, FITUR 2026 se perfila como una edición de gran relevancia estratégica para el turismo mundial y, en particular, para España. Los organizadores esperan que la asistencia supere récords anteriores, tanto en número de profesionales como de público, consolidando la feria como el principal punto de encuentro del sector a principios de año. Las previsiones apuntan a un notable aumento de la participación internacional, con delegaciones de más de 150 países y una ocupación casi total del espacio expositivo, lo que refuerza el papel de FITUR como escaparate de tendencias, innovación y oportunidades de negocio.
Esta edición también llega en un momento de especial dinamismo para la industria turística, tras varios años de sólida recuperación y crecimiento sostenido en los flujos de viajeros. FITUR 2026 aspira a ser el escenario donde se confirmen las perspectivas positivas para el sector para el próximo año, con especial atención a la diversificación de mercados, la sostenibilidad, la digitalización y la transformación de la experiencia turística. A pesar de las circunstancias, empresas, destinos y organizaciones han mantenido su presencia y su compromiso con la feria, conscientes de su valor como plataforma de visibilidad y desarrollo de alianzas.
Durante los próximos días, IFEMA Madrid acogerá miles de reuniones profesionales, presentaciones de nuevos productos y destinos, foros especializados y encuentros de alto nivel diseñados para definir la hoja de ruta del turismo en un contexto global cada vez más competitivo. La fuerte demanda de acreditaciones y la intensa actividad previa a la inauguración confirman el gran interés en esta edición, que se espera que bata récords de participación y consolide el posicionamiento de FITUR como uno de los tres principales eventos turísticos del mundo, junto con las ferias de Berlín y Londres.
El contraste entre el ambiente de contención con el que ha comenzado la feria y el dinamismo que se espera para los próximos días define el carácter distintivo de FITUR 2026. El sector ha optado por no renunciar a una cita anual clave, sino por adaptarla a una realidad marcada por la tragedia, demostrando una combinación de sensibilidad y resiliencia. Para muchos profesionales, esta inauguración también simboliza la necesidad de reforzar la confianza en los sistemas de transporte y seguir avanzando en los estándares de seguridad que garantizan la movilidad de millones de viajeros.
De esta manera, FITUR 2026 quedará en la memoria colectiva como una edición marcada por el impacto de un trágico acontecimiento, pero también como una feria que, a pesar de las circunstancias, proyecta con fuerza hacia el futuro. Una inauguración contenida y solemne da paso a una semana decisiva para el turismo internacional, en la que se espera no solo batir récords de asistencia, sino también enviar mensajes de estabilidad, innovación y compromiso de un sector que sigue siendo uno de los grandes motores económicos y sociales de España.



