Redacción / Inversión Turística
La agencias de viajes de lujo NUBA se reunió con la industria turistica y medios de comunicación para presentar un horizonte para el lujo en los viajes a través de seis ejes fundamentales. Un tendenica, dijo, más genuina y, sobre todo, más cercana a la esencia humana.
1. Viajes de nicho: cuando el destino gira en torno a una pasión
El crecimiento de los viajes especializados ha sido exponencial. Cada vez más viajeros eligen su próximo destino no por lo que hay que ver, sino por lo que quieren hacer: jugar en los campos de golf más emblemáticos del mundo, recorrer rutas ciclistas legendarias o sumergirse en programas de pádel y tenis de alto nivel.
En respuesta, las grandes marcas hoteleras desarrollan propuestas más enfocadas. Algunas incluso en colaboración con figuras del deporte o marcas reconocidas —como resorts dedicados al tenis— para crear experiencias a la altura de quienes ya no se conforman con lo general.
Un ejemplo excepcional: pasar una semana a bordo del tren La Dolce Vita de Orient Express, que recorre los campos de golf más icónicos de Italia mientras atraviesa paisajes de ensueño en un trayecto donde cada detalle ha sido concebido como una obra de arte.
2. Wellness y longevidad: del spa al bienestar de precisión
El turismo de bienestar está viviendo una expansión sin precedentes. Si bien los retiros de yoga en lugares exóticos, acompañados de un nivel de lujo y confort excepcionales, siguen creciendo en popularidad, también ha surgido una nueva dimensión: el wellness especializado.
Sofía Suárez explicó cómo esta evolución combina bienestar emocional, salud física y tecnología de punta. Inteligencia artificial, biometría y análisis de datos permiten construir programas altamente personalizados, donde cada elemento responde a las necesidades reales del cuerpo y la mente. Este nuevo enfoque propone reconectar con uno mismo desde el conocimiento, la intención y el cuidado profundo.
Desde retiros de yoga inmersivos en propiedades como Six Senses Fort Barwara, en la India, o Hotel Reschio, en la frontera entre Umbría y la Toscana, hasta clínicas de longevidad como SHA Wellness Clinic en México o Lanserhof en Austria y Alemania, el bienestar se ha sofisticado y diversificado para responder a una demanda más informada, más exigente y más consciente.
3. Slow Travel: menos destinos, más sentido
El nuevo viajero no tiene prisa. Prefiere recorrer menos, pero vivir más. Esta tendencia apuesta por la inmersión cultural y por itinerarios que privilegian la conexión por encima del desplazamiento.
Ya no se trata de “verlo todo”, sino de formar parte, aunque sea por un momento, del ritmo de una ciudad, de la vida de sus habitantes, de los sabores que no están en las guías. Comer en la casa de un local, caminar sin mapa, participar en festividades tradicionales, entender una cultura más allá de la postal. El lujo ya no está en acumular experiencias, sino en vivirlas a profundidad.
En lugar de los antiguos itinerarios que recorrían cinco países en diez días, hoy se privilegian estadías largas en un solo destino: pasar una semana en un riad de Marrakech descubriendo sus sabores y costumbres con calma, recorrer los pueblos de la Toscana en bicicleta sin reloj, o habitar un solo lugar con la libertad de vivirlo como un local.
4. Expediciones: llegar a donde casi nadie ha llegado
El deseo de explorar lo remoto sigue creciendo. No se trata solo de ver lugares distintos, sino de habitar escenarios extremos con comodidad y propósito.
Hoy, el verdadero lujo está en acceder a lo que parecía inalcanzable: descubrir el Ártico a bordo de un rompehielos de lujo como Le Commandant Charcot, navegar las Islas Galápago en el Silver Origin de Silversea, o vivir una experiencia de crucero elevada con Ritz-Carlton Yacht Collection, que redefine el lujo en alta mar.
A esto se suma la propuesta de Four Seasons Yachts, con embarcaciones más íntimas diseñadas para acceder a puertos exclusivos, a los que las grandes naves no pueden llegar. Aventuras que combinan sofisticación, exploración y asombro.
5. Nocturism: cuando la magia ocurre de noche
Durante años, lo nocturno fue territorio de descanso. Hoy, es escenario de las experiencias más sorprendentes.
Desde safaris en África con sleep-outs bajo las estrellas, hasta expediciones guiadas para observar arcoíris lunares en las cataratas de Iguazú, la noche se ha convertido en un nuevo territorio de asombro.
Silencio, naturaleza y oscuridad como elementos que despiertan los sentidos y permiten una conexión diferente con el entorno. Lo nocturno ya no es ausencia: es misterio, aventura y emoción.
6. Solo Travel: viajar solo para pertenecer
Cada vez más personas eligen viajar solas, pero no para aislarse, sino para encontrarse. No con cualquiera, sino con quienes comparten intereses, pasiones y formas similares de ver el mundo.
Sofía Suárez destacó cómo han surgido conceptos enfocados exclusivamente en solo travelers, con propuestas que facilitan el encuentro con comunidades que no solo enriquecen el viaje, sino que muchas veces se transforman en vínculos duraderos. Más que escapar, estos viajeros buscan pertenecer.
Desde pasar una temporada en Indonesia, destino ideal para quienes buscan bienestar, conexión espiritual o retiros creativos, hasta recorrer rutas de senderismo icónicas como el W Trek en la Patagonia o el ancestral Kumano Kodo en Japón, los viajes en solitario permiten momentos de introspección, sin renunciar al encuentro. Espacios comunales, ritmos propios y la libertad de viajar.



