Civitatis: hermosos lagos para una escapada de fin de semana

Redacción / Inversión Turística

De acuerdo con Civitatis, México es un país bendecido con una enorme diversidad de climas y de paisajes. Los ríos y lagos de este país constituyen las venas por las que corre el agua que consumimos y disfrutamos todos los mexicanos. De la red hidrográfica de aproximadamente 633.000 kilómetros de longitud se extrae el 63 % del agua que se utiliza en el día a día de las ciudades y de los pueblos.

Ante ello, Civitatis recopiló en una lista seis lagos que se encuentran cercanos a las ciudades y que se pueden visitar en un fin de semana. Para que los mexicanos conozcamos la riqueza hídrica de nuestro país y, apreciemos y cuidemos los grandes cuerpos de agua que nos dan vida todos los días.

1. Lago Chapala, Jalisco

El lago Chapala es el más grande de México. Cuenta con una profundidad de entre cuatro y seis metros y una extensión de 114,659 hectáreas. Este gran cuerpo de agua es una de las fuentes para el abastecimiento de la Zona Metropolitana de Guadalajara. En este rincón tapatío es posible ver increíbles atardeceres acompañados de la fauna local como pelícanos, patos y garzas.

En lancha hasta la isla Los Alacranes, considerada un sitio sagrado para la comunidad Wixáricas y declarada Patrimonio Cultural Inmaterial. Otra isla que se puede visitar es Mezcala, donde hay vestigios mesoamericanos y una ermita colonial. Además, se pueden visitar los pueblos de alrededor como el que da el nombre al lago, Chapala, o Ajijic, nombrado en 2020 Pueblo Mágico.

2. Lago Pátzcuaro, Michoacán

Emblema de la cultura purépecha, este gran lago en Michoacán se sitúa en una cuenca endorreica y se nutre de agua de la lluvia y de la filtración. A casi 60 kilómetros de la capital del estado, Morelia, este gran cuerpo de agua tiene paisajes de ensueño. Cuenta con ocho islas, aunque seis son sus principales: Pacanda, Yunuén, Tecuén, Jarácaro, Urandenes, y Janitzio, esta última famosa por el pueblo donde se lleva a cabo una de las celebraciones más coloridas y famosas del día de muertos. Además de atravesarlo en bote, se puede hacer pesca profesional y deleitarse con la gastronomía michoacana.

3. Lago de Valle de Bravo, Estado de México

Este lago en la ribera del Pueblo Mágico de Valle de Bravo, no siempre fue lago. El embalse, que se encuentra a unas tres horas de la Ciudad de México, y en donde hoy en día se puede ir a hacer esquí acuático, canotaje, kayak o velero, comenzó como un proyecto en 1937, conla construcción del sistema hidroeléctrico Miguel Alemán, que produciría energía para la capital y zonas aledañas. En los años 50 se inundaron casi 3,000 hectáreas de terrenos agrícolas de zonas náhuatl y puerépecha.

Hoy en día es el sitio perfecto para realizar actividades acuáticas. Tiene registrados más de 40 clubes náuticos, y sus paisajes son ideales para hacer otro tipo de deportes extremos también, como parapente o paracaídas.

4. Lago Cuitzeo, Michoacán y Guanajuato

Cuitzeo es el segundo lago natural más grande de México, se encuentra entre los estados de Michoacán y Guanajuato y tiene una superficie de 306 km². Tiene una gran biodiversidad de fauna: lo habitan unas 21,500 aves playeras de 20 especies, por lo que es un sitio ideal para observar estos animales, muchos de los cuales migran desde el hemisferio norte.

También se puede navegar en kayak, de forma turística o en lancha, para apreciar los hermosos paisajes de las montañas de alrededor o para realizar pesca deportiva. En los municipios que lo rodean se lleva a cabo la pesca de diversas especies como el charal, la tilapia, la carpa o mojarra.

El lago ha sufrido una desecación constante en las últimas décadas, visitarlo y conocerlo es una gran oportunidad para apreciar su importancia y educarse sobre su cuidado y conservación.

5. Lagunas de Bacalar, Quintana Roo

Conocida también como “Laguna de los siete colores” por la cantidad de tonalidades de azul que pueden apreciarse en este lago de 42 kilómetros. Las aguas de Bacalar tienen poca profundidad, por lo que son un sitio ideal para nadar, relajarse y sumergir los pies en su suave arena blanca caribeña.

La laguna forma parte de un sistema hídrico que se comunica con la bahía de Chetumal por medio del Río Hondo y el estero de Chaac. Por la zona hay  alojamientos y servicios donde es posible quedarse unos días para realizar actividades acuáticas, como buceo, kayak y navegar en lancha en las lagunas. Además, después de unas horas de nado bajo el sol, se puede disfrutar la gran variedad gastronómica de mariscos que ofrecen los restaurantes de alrededor.

6. Lago de Tequesquitengo, Morelos

El lago de Tequesquitengo tiene todo para disfrutar de una increíble y relajada escapada del agotamiento de la ciudad: todo el año tiene un clima perfecto y cuenta con una gran variedad de actividades acuáticas. Este lago se encuentra a 45 kilómetros de la capital del estado de Morelos, Cuernavaca, entre los municipios de Jojutla y Puente de Ixtla.

Cuenta la leyenda que los primeros habitantes en la época de la colonia, que se dedicaban al cultivo del tequesquite, se asentaron en una hacienda cerca de un ojo de agua que se fue alimentando hasta inundar alrededor y cubrir el pueblo. Hoy en día es un destino turístico perfecto para realizar deportes como navegar en kayak, en moto, practicando esquí acuático o buceando para ver las ruinas sumergidas de la antigua iglesia.

También hay un bungee de 60 metros para los amantes de la adrenalina. Alrededor del lago hay una amplia variedad de hoteles de distintos precios, algunos situados a las orillas, donde se puede encontrar todo tipo de actividades y servicios turísticos.

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