Prospectiva del Turismo en la Era Post COVID-19

Por Andres Diaz / ATTA News

Son muchas las preguntas que se generan en el marco de una crisis como la que se está presentando actualmente debido a la pandemia del COVID-19: ¿Cuánto va a afectar esta situación a la industria del turismo? ¿Cuánto tiempo va a tomar la crisis? ¿Cuándo iniciará la reactivación del turismo? ¿Qué debo hacer como empresarios del sector para afrontar esta crisis? Son algunas de las inquietudes que abruman al empresario del sector de los viajes y el turismo en este momento. Si bien no existen respuestas absolutas a estas preguntas, en esta columna intentaremos entregar información y recomendaciones para que nos podamos preparar de una mejor manera para el devenir del turismo y de la actividad económica mundial.

Cómo está el mundo en este momento

Iniciemos por hacer un barrido general a la situación global; mientras en el mundo se está presentando una lucha heroica por parte de los miembros de los servicios de salud por controlar la pandemia, los gobiernos, empresa y muchas personas en el mundo se suman a esta causa, trabajando en conjunto por un fin común: detener el crecimiento del número de contagios.

A la fecha en que se escribió este artículo, según la agencia Reuters, más de 930.000 personas en el mundo habían sido diagnosticadas positivo de COVID-19, haciendo presencia en 206 territorios (entre países y territorios dependientes), en los cuales sus gobiernos se han movido a aplicar medidas más restrictivas en términos de aislamiento social, haciendo que la demanda global decline rápidamente.

En general en el mundo las medidas que han tomado los gobiernos son las mismas: reglas estrictas de distanciamiento social, aumento en la realización de pruebas COVID-19, uso de tratamientos convencionales para los casos leves, y herramienta de telemedicina para atender en casa a los contagiados.

En China, el país de origen de esta pandemia se ha reducido el número de nuevos casos y su economía se está recuperando lentamente, pese a los nuevos brotes que se reportan, desde el 18 de febrero el número de nuevos casos se ha reducido significativamente.

Al mismo tiempo, en Europa y Norteamérica el crecimiento exponencial de nuevos casos se ha mantenido, lo cual contrasta con lo que ocurre en Corea del sur, donde una rigurosa investigación de los nichos de infectados, basados en la rápida respuesta gubernamental para realizar pruebas, ha limitado el crecimiento de nuevos casos.

En general, los gobiernos del mundo están buscando lograr un equilibrio entre procurar no superar los límites de la capacidad de atención hospitalaria a la pandemia, y la mitigación del impacto económico, es decir que la gestión de los países ha estado soportada en dos imperativos claves: el salvaguardar nuestras vidas y el salvaguardar nuestro sustento.

El flujo normal de una crisis en la industria del turismo

El comportamiento de la economía de los destinos turísticos y el crecimiento del número de individuos infectados por el COVID-19 son situaciones inversamente proporcionales, es claro que cuanto mayor sea el número de infectados, mayores serán los impactos a la economía. Tal como lo establece McKinsey & Company en su reporte titulado “COVID-19 Global Health and crisis response”, una crisis de este tipo se desarrollará en tres diferentes fases, en las cuales, para cada una de ellas se requerirán acciones especiales, respondiendo a las necesidades más imperantes de cada momento.

Tal como se observa en la Gráfica, para un primer momento “A” que es en el que nos encontramos en la mayoría de los países del mundo (aumento del número de contagios y reducción del consumo), las acciones imperativas son todas aquellas que estén, por una parte, vinculadas al control del crecimiento del virus y, por otro lado, aquellas relacionadas con el apoyo a las personas y negocios que se estén viendo afectadas por las restricciones que se generan por las accione enfocadas al control del virus.

Es seguramente este el momento más difícil para todas las empresas del sector turismo, y en este momento del proceso, todas aquellas acciones que estén vinculadas con la protección de nuestros colaboradores y proveedores, serán el pilar que soportará las futuras estrategias que se desarrollen para la reactivación de la actividad turística en el mundo.

Como en todas las crisis que han impactado al turismo en el pasado, por nombrar sólo las que se presentaron en las últimas dos décadas, la industria del turismo debió afrontar con aplomo el ataque a las torres gemelas en el 2001, el SARS en el 2003 y la crisis económica del 2009. Situaciones en las que pese a la reducción en el número de viajeros, la caída de las tarifas promedio y la inminente necesidad de aumentar los costos de operación para enfrentar los nuevos temores de los viajeros, al final de todo este proceso de reinvención, las cifras del turismo global se restablecieron a su estado normal.

Pero para que esta transición se logre de la manera más fluida posible, durante el momento “B” de la crisis (que es aquel en donde el número de nuevos infectados empezará a reducirse gracias a la todas las acciones emprendidas por gobiernos, personas y empresas), todas las empresas vinculada con el sector turismo deberán iniciar un proceso de preparación para regresar a la operación turística de manera segura, entendiendo que el concepto seguridad en el turismo para dicho momento habrá cambiado significativamente.

Cuanto más innovadores seamos, y cuan mayor sea nuestro esfuerzo durante esta fase de la crisis, mejor preparados estaremos para la reactivación de la actividad turística y mejores serán los réditos durante esta última fase “C” de la crisis, en donde pese a que la pandemia esté controlada, las condiciones del mercado habrán cambiado para siempre.

Ahora bien, una pregunta clave es respecto a la fecha en la que pasaremos por cada uno de estos momentos, y la respuesta depende de múltiples factores, mucho de ellos ajenos a la gestión que se pueda hacer desde la industria del turismo, de tal forma que a cada destino turístico y a cada mercado en el mundo le tomará tiempos diferentes para sobrepasar cada una de las etapas de la crisis. Sin embargo, es posible aproximarnos a esta respuesta revisando cuáles son los posibles escenarios para la evolución de esta crisis.

Los Escenarios

Son dos las aristas sobre las que se puede analizar los posibles escenarios de recuperación de la economía Global, y por ende de la recuperación del sector turismo:

La primera de estas es la eficiencia de las políticas económicas que se establezcan, dicha eficiencia será determinada por la respuesta que tengan las empresas a las medidas.

Y la segunda arista, es la gestión que se realice en términos de la salud pública y la eficiencia que esta tenga en el control de la propagación del virus.

La recuperación económica de cada uno de los países y del mundo, dependerá de cuán efectivas sean las acciones que se tomen en términos de salud Pública y economía, en ese sentido McKinsey & Company establece una matriz de 6 posibles escenarios del impacto económico de esta crisis y proyecta  el tiempo de recuperación económica después de superarla.

En dicha matriz, se propone desde el escenario más catastrófico en donde las políticas económicas ni las de salud pública surten un efecto positivo, permitiendo que la pandemia se prolongue en el tiempo, impidiendo cualquier tipo de recuperación económica; hasta la más positiva en la que el virus es controlado rápidamente y la recuperación económica se da inmediatamente.

Afortunadamente o desafortunadamente a la vez, en los modelos de proyección estadística, la probabilidad que se presenten escenarios extremos es menor a la de que se presenten escenarios intermedios, y seguramente ninguno de los dos hipotéticos casos que se describen en el párrafo anterior se presentarán. Lo más probable es que las acciones que se ha emprendido en contra del COVID-19 tendrán una efectiva respuesta en la mayoría de los casos, tal como ya se ha evidenciado en países como China y Corea del sur. También es probable que el virus resurja de manera local en algunas partes del mundo y las políticas de distanciamiento social se mantengan por algunos meses más en dichos territorios. A su vez, es probable que las medidas económicas y la intervención que genere el estado sean parcialmente efectivas y ello conlleve a una recuperación lenta y a largo plazo de la economía global.

En este escenario McKinsey prospecta que el PIB real de China se recuperará a los niveles previos a la crisis hasta el Q2 del 2021, así mismo establece que Estados Unidos tardará hasta el Q1 del 2023 en lograr esta misma recuperación. A su vez, la media del PIB del mundo se recuperará antes del Q3 del 2022 y por último se espera que la zona Euro, que es quizás la más afectada por la pandemia se recuperará hasta el Q3 del 2023.

En cuanto a nuestro sector, pese a ser uno de los más afectados por la crisis, se estima que en este escenario de efectividad parcial de las acciones económicas y de la gestión de la salud pública, el turismo se restablecerá globalmente entre el Q1 y Q2 del 2021.

Estos escenarios se enmarcan en un espacio de probabilidades, que se verán modificados por el devenir de los acontecimientos de los próximos meses, si bien no son una respuesta exacta a la pregunta de cuándo se reactivará el turismo, si nos permiten establecer unos parámetros para preparar nuestros planes de recuperación.

Sea un destino turístico o una empresa la que este bajo nuestra gestión, habrá que estar atentos a indicadores que nos permita evaluar cuán profunda será esta crisis, que tan largo será el tiempo de interrupción de la industria y cómo será la curva de recuperación del sector, para ello es fundamental monitorear permanentemente indicadores de los mercados vinculados con nuestra empresa o destino. Algunos indicadores recomendados a tener en cuenta son:

El tiempo de implementación de las medidas de aislamiento social, y sus posibles prórrogas.

El número absoluto de casos y su distribución territorial, especialmente en aquellos mercados prioritarios para la empresa o destino y en aquellos mercados potenciales.

El comportamiento de las prohibiciones de vuelos y su evolución a mediano plazo.

La tasa de cambio de los nuevos casos, la cual nos indicará cuál mercado tiene una propensión de recuperación más rápida.

El porcentaje de casos que se están tratando en caso. Esto nos indicará la complejidad de la crisis en cada uno de los mercados, que tan menor sea el uso de camas hospitalaria menor será el impacto económico y así se podrá establecer que es un mercado que se recuperará de una manera más rápida.

Tasas de desempleo y demás indicadores macroeconómicos que nos permitan evaluar la salud y la capacidad de resiliencia del mercado.

La implementación de medidas de salud pública que se integren a la actividad económica normal, un ejemplo de esto será la implementación de medidas de testeo médico como prerrequisito para viajar en avión, los mercados que empiecen a implementar estas medidas seguramente presentarán curvas más rápidas de recuperación de la actividad turística.

En general, siempre será mucho más eficiente la toma de decisiones basada en información, y en tiempos de crisis la eficiencia es fundamental para la supervivencia de una empresa.

Soportando la toma de decisiones en información confiable y siguiendo las 5 recomendaciones que a continuación resaltamos, se podrá encaminar a la recuperación económica del sector de una manera más efectiva.

Las 5 R’s para las empresas del sector turismo.

Las siguientes 5 Recomendaciones se pueden tomar de manera consecutiva. Cada una de ellas responde a un estado diferente de la crisis; empezando por resolver y terminando con reformar:

Resolver: atacar los retos inmediatos que estarán enmarcados en emprender acciones que permitan solucionar toda la problemática que se presente con empleados, clientes y canales de distribución, asegurando las condiciones mínimas de liquidez que la empresa requiere para sobrevivir la venta de reducción de la operación en el marco de un escenario realista.

Resiliencia: en términos generales se refiere al manejo coherente de recursos y al desarrollo de prácticas adecuadas para surfear las olas que generan la crisis, es decir, que resiliencia en este caso no hace referencia a resistir los impactos generados por la pandemia, si no a saber administrar los retos que nos plantee este escenario totalmente adverso. Y para ello hay que aprender de los casos de éxito de empresarios que no sólo sobrevivieron si no que se fortalecieron en crisis anteriores (11 de septiembre, SARS, Crisis económica del 2009), seguro estas historias tendrán mucho que enseñarnos.

Retornar: es fundamental el diseño de un plan detallado para regresar el negocio a su estado normal de manera rápida, no hay que esperar a que se declare el fin de la pandemia y a que salgamos todos a las calles a abrazarnos por haber superado esta crisis para que la empresa plantee cómo será su futuro, pero tampoco podemos iniciar operaciones sin que antes estemos seguros de que no pondremos en ningún momento en riesgo a nuestros clientes, proveedores y colaboradores, siempre la vida deberá primar.

Re imaginarse: ¿Que será lo normal en el turismo post COVID-19? ¿Cuáles son los cambios más posibles que se presentarán? Responder a estas preguntas y prospectar cuál será el comportamiento del turista para así poder hacer un proceso de reingeniería sobre nuestros productos y servicios será el factor clave y primordial para el éxito de las empresas de turismo en el futuro.

Reformar: Tener absoluta claridad de cuáles serán todas las externalidades que impactaran al sector en el futuro, lo más probable es que la intervención de los gobiernos genere cambios significativos en la regulación del sector turismo, de la misma forma que los procedimientos de seguridad aumentaron después del 11 de septiembre de 2001, es más que seguro que para todas las empresas involucradas en la actividad de los viajes y el turismo se generarán una serie de nuevas normas que cambiarán la forma de viajar. Es así que, la estructura interna de nuestras empresas también cambiará, seguramente nuestros colaboradores requerirán nuevas habilidades en las cuales deberán entrenarse, es probable que debamos generar nuevos procesos dentro de nuestra operación vinculados con temas de salubridad, quizá, en algunos casos se generen nuevos puestos de trabajo dentro de la industria y todo ello llevará a que las empresas turísticas deban reestructurarse.

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