¿Qué deben hacer las agencias de viaje ahora?

Nadia Hernández Soto / Inversión Turística

Para hacer frente a la pandemia de coronavirus, que mantiene casi paralizada a la actividad turística a nivel global, la Organización Mundial del Turismo (OMT) elaboró un documento en el que se consignan 23 recomendaciones, las cuales pueden seguir de guía tanto al sector público como al privado en todo el planeta.

En este contexto, Natalia Bayona, experta de Innovación y Transformación de la Organización Mundial del Turismo (OMT), explicó que hoy las agencias de viajes deben enfocarse en tres claves para llegar mejor preparados al esperado “día después”.

Ya que, dijo, estas 23 recomendaciones están divididas en tres grandes ejes: la gestión de la crisis y la mitigación del impacto de la pandemia; la búsqueda y generación de estímulos para la recuperación; y, por último, la preparación para el día después.

La experta señaló el impacto de la crisis sanitaria en la actividad, según las previsiones del organismo, y mencionó algunas de las acciones que están llevando a cabo, durante una videoconferencia denominada “Situación actual del turismo ante el COVID-19 y las recomendaciones desde la OMT”, organizada por la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (Anato) y presentada por su presidenta ejecutiva, Paula Cortés Calle.

Bayona, brindó su opinión personal y profesional sobre qué pueden hacer los destinos, las empresas y los propios profesionales del sector en América Latina para aplicar esas recomendaciones de la OMT y transformar esta crisis en una oportunidad.

“Lo primero que señaló en ese sentido es que el turismo cambió y, por lo tanto, también cambió el turista. Aunque todavía no sabemos cómo, lo cierto es que tenemos que entender esto como punto de partida”, señaló.

De acuerdo a las proyecciones oficiales, pero también a su propio análisis, los mercados que primero se abrirían al mundo podrían ser China y los países de Europa del Este. A partir de esta suposición, se preguntó: “¿Qué están haciendo Colombia y los países de la región para empezar a atraerlos?”.

Bayona mostró la velocidad con que han ido evolucionando las restricciones de viajes en todo el mundo.

Sin embargo, advirtió que es ilógico pensar en que una vez abiertas las fronteras los turistas volverán a viajar de la misma manera, o incluso que las empresas puedan vender bajo las mismas modalidades.

“¿Y si la OMS llegara a decir que recomienda que no se viaje más en grandes grupos? ¿Qué vamos a hacer en esos destinos acostumbrados a que bajen 500 o 1.000 pasajeros de un crucero?”, se preguntó Bayona.

Esa reflexión viene a cuento de que en China, no bien se abrieron las puertas al turismo doméstico, sus principales atractivos explotaron de gente. “Eso tampoco sería bueno para nosotros”, sostuvo. Es en ese aspecto que afirmó que los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS) se vuelven más necesarios que nunca.

Advirtió a los destinos que la clave central en el proceso de recuperación es la promoción que ya mismo deben comenzar a hacer, tanto en sus canales de comunicación pública como en los medios, para tratar de posicionar sus marcas y atractivos, de manera que los consumidores sigan teniendo presentes tanto a sus destinos como el deseo de viajar.

Tres ejes para las agencias

Finalmente, y en referencia al tercer eje de las 23 recomendaciones, el que aglomera las propuestas para pensar en ese “día después”, Bayona se atrevió a brindar tres grandes medidas que ella misma tomaría si hoy fuese propietaria de una agencia de viajes (aunque lo hizo extensivo también a los alojamientos), siempre partiendo de la base de que hoy los empresarios se encuentran concentrados en salvar las fuentes de trabajo y las estructuras.

Bayona aseguró que el turismo será una de las primeras actividades en recuperarse de la crisis, y también la que más empleos demandará

“Hay que enfocar la mayor parte de las energías en conseguir que los pasajeros reprogramen sus viajes, y para ello es muy importante dar facilidades”, sostuvo, y explicó que eso sólo se logrará si se dialoga y se trabaja codo a codo con todos los actores de la cadena.

El segundo punto es lograr una oferta diversificada, acorde a la nueva realidad del mercado. En ese aspecto, señaló que lo primero que se recuperará será el turismo interno de viajes cortos, con un fuerte énfasis en el turismo rural y de naturaleza, evitando toda aglomeración de personas.

Por último, exhortó a las agencias a vender ya mismo viajes para fin de año; enero, febrero y marzo de 2021; e incluso la Semana Santa de 2021, teniendo en cuenta que las proyecciones hablan de una apertura total de los principales mercados entre julio y septiembre de 2020.

Sin embargo, esta última propuesta puede ser algo difícil de aplicar, ya que en la gran mayoría de los casos no existen tarifas disponibles para esas fechas, porque todavía ni siquiera puede saberse qué de todo el ecosistema turístico seguirá en pie.

Pese a todo este presente negativo, Bayona aseguró que los informes con los que cuenta la OMT, basados en análisis de crisis anteriores, permiten confiar en que el turismo será “la primera actividad en recuperarse”.

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