Lino Calderón / Enviado
El inició de la temporada navideña comenzó en Querétaro con el encendido de la iluminación del Centro Histórico de la capital del estado, que encabezó Adriana Vega Vázquez Mellado, secretaria de Turismo del estado, en compañía de autoridades estatales y empresarios del sector turístico.
El decorado navideño incluye el Árbol de la Amistad, el nacimiento monumental del Jardín Zenea, la arcada navideña de la calle de Madero, el árbol monumental en Plaza de Armas y la iluminación especial de la Plaza Constitución.
Para dar comienzo a las actividades de la temporada, se presenció un el videomapping, el cual se exhibirá cada hora en el Jardín de la Corregidora a partir de las siete de la noche, todos los días de diciembre y hasta el 7 de enero.
Adriana Vega Vázquez Mellado, secretaria de Turismo de Querétaro, detalló que durante la temporada de Navidad y Año Nuevo, el estado espera la vista de 553 mil turistas-noche, con una derrama económica estimada de dos mil 500 millones de pesos, así como una ocupación hotelera promedio cercana al 80 por ciento en los principales destinos turísticos de la entidad.
Recordó que esta temporada de Navidad y fin de año representa una oportunidad para resaltar los valores que caracterizan a la sociedad queretana, tales como la amistad, el respeto y la solidaridad.
«Es una tradición que nos permite recordar quienes somos, nuestra esencia, nuestro arraigo, es un recordatorio de estos valores que tenemos como queretanos, que en esta época más que nunca resaltan, pero que siempre debemos tener presente», finalizó.


Cabe destacar que, la tradicional arcada navideña, ubicada en la calle de Madero, ofrecerá funciones interactivas cada media hora a partir de las siete de la noche, durante toda la temporada. Adicionalmente se encuentran listos los ángeles de siete metros de altura, que presentan un espectáculo de luz y sonido cada media hora, así como el árbol navideño en Plaza de Armas.
El árbol de Navidad de la entidad se caracteriza por sus luces blancas y sus adornos en forma de estrella que emulan enormes copos de nieve. Un manto de luces lo cubre, mientras un letrero luminoso con el número “2024” anuncia la llegada de un año más.
