Aeroméxico, IATA y Boeing promueven el uso de SAF

Redacción / Inversión Turística

En el marco de la Cumbre de las Américas, Aeroméxico se adhirió a la iniciativa liderada por Boeing y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA por sus siglas en inglés) para impulsar la producción y uso de Combustible Sostenible de Aviación (SAF), como parte del compromiso de la industria a nivel global para alcanzar cero emisiones netas en 2050, del cual Aeroméxico es parte. 

En esta ocasión la aerolínea adquirió 6,500 litros de SAF para operar el vuelo AM647 que cubrió la ruta Los Ángeles – Ciudad de México el pasado 5 de junio. El vuelo redujo casi 3.7 toneladas de CO2, equivalente a que más de 500 coches dejen de circular por un día. 

Esta es la primera vez que Aeroméxico usa SAF en uno de sus Boeing 787 Dreamliner, que además es uno de los aviones más amigables con el medio ambiente, pues disminuye el ruido fuera de la cabina hasta en un 60% comparado con otras aeronaves y las emisiones de dióxido de carbono son menores hasta en un 25%. 

En 2010 Aeroméxico fue pionera en el uso de SAF en México y después fue la primera aerolínea en Latinoamérica en realizar vuelos de larga distancia con dicho combustible. La compañía forma parte de la iniciativa Clean Skies for Tomorrow  del World Economic Forum, para que en 2030 el 10% del combustible empleado en la aviación sea SAF.    

En este marco, también se llevaron a cabo dos mesas redondas en las que se habló sobre el camino que debe seguir la industria para alcanzar el objetivo de las cero emisiones netas, así como la relevancia de crear políticas públicas en la región que permitan la comercialización eficaz y transición hacia el uso de SAF. 

El SAF es un tipo de combustible fabricado a partir de plantas no comestibles, residuos agrícolas, forestales, municipales o desechos de plantas industriales, entre otras. Reduce las emisiones de carbono durante su ciclo de vida hasta un 80%, por lo que su uso representa una posibilidad más inmediata para disminuir el CO2. Otros beneficios son que puede mezclarse con el combustible a base de petróleo y no se requiere modificar los aviones, motores o la infraestructura de abastecimiento.

En alianza con Boeing, siete aerolíneas de todo el mundo se unieron a esta iniciativa adquiriendo un total de 379 mil litros de SAF para los vuelos comerciales que salieron del aeropuerto de Los Ángeles durante la Cumbre, lo que redujo más de 214 toneladas de CO2, equivalente a que casi 29,500 coches dejan de circular por un día. 

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