Siete recomendaciones si visitas Panamá, de acuerdo con Iberia

Redacción / Inversión Turística

En el marco de la reapertura de las fronteras al turismo, Roberto Daura, delegado Comercial de Iberia en Centroamérica y Venezuela, cargo que ocupa desde el pasado 1 de julio, con base de operaciones en Panamá, una ciudad “cosmopolita y a la vez colonial, que te enamora en cuanto la pisas”, como la describe. Ofrece una guía turística para conocer u visitar el destino.

Las mejores vistas: Desde el Fuerte de San Lorenzo. Podrás disfrutar de un hermosísimo paisaje: un enorme acantilado sobre el mar Caribe y el río Chagres. Está considerado Patrimonio de la Humanidad, bajo la denominación de las Fortificaciones de la costa Caribe de Panamá. ¡Ah!, para llegar allí tienes que pasar por el Parque Nacional de San Lorenzo, donde podrás ver osos perezosos. Toda una experiencia.

Si quieres quedarte en la ciudad, hacer algo diferente y tomarte las mejores selfies de Panamá, puedes dar un paseo en bote por la bahía de Panamá a cualquier hora del día; es un recorrido de 1 hora aproximadamente.

Si quieres ver ambos océanos al mismo tiempo y disfrutar de la hermosa vista (Pacífico y Atlántico desde un mismo punto), debes visitar el volcán de Barú con una altitud de 3.474 metros sobre el nivel del mar. Es el punto más elevado de Panamá.

Un paseo: Mi favorito es por el casco antiguo de la ciudad de Panamá. Andar por las calles de la ciudad colonial, sin rumbo fijo, e ir descubriendo sus plazas históricas, las casas de colores, las mil y una iglesias en distinto estado de conservación y disfrutar de este Patrimonio Cultural de la Humanidad. Es un lugar ideal para caminar, conocer de historia y disfrutar de una de las mejores oportunidades gastronómicas, culturales y para hacer fotografías de la ciudad.

Si te gusta la aventura de montaña, en el pueblo de Boquete encontrarás lo que buscas. Y si viajas con tu pareja, un lugar obligado a visitar es el archipiélago de San Blas, un conjunto de 365 pequeñas islas; te enamorarás de cada una de ellas.

Un museo: el Biomuseo o museo de la Biodiversidad.  Merece la pena visitarlo, tanto por dentro como por fuera. Su colorido, que contrasta con el cielo siempre azul, es un espectáculo para la vista. Y su interior no se queda atrás. Tiene ocho galerías, aunque mi preferida es “El puente surge”, que explica cómo se formó Panamá.

Delicatessen: tienes que probar el sancocho, una sopa realizada con ingredientes muy criollos, como la gallina de patio y el ñame. Además de este plato muy típico, tienes que probar tamales panameños y carne “ropa vieja”. Si te gustan los mariscos, debes visitar el “mercado de mariscos”.

Y de postre, mis favoritos son la cocada -pequeñas bolitas de coco caramelizadas con miel o raspadura-, y la cabanga -hecha con papaya verde y coco y combinado con miel acaramelada-. Uumm, se me hace la boca agua solo con pensarlo.

De compras: no te puedes ir de Panamá sin un “sombrero pintao”. Aunque tengo que decirte que en realidad no está pintado; las rayas aparecen al hervir las hojas de la planta chisná junto con las fibras naturales de junco, bellota o pita.

Si vas con familia: dedica unos días para disfrutar en Bocas del Toro y acércate a la Playa de las Estrellas; acá encontrarás cayos y arrecifes de coral y aguas cristalinas. Es uno de esos lugares increíbles en los que la naturaleza sorprende a todos, grandes y pequeños. Podréis ver docenas de estrellas de mar gigantes. Si lo que te gusta es la naturaleza, también puedes relajarte en el parque “Altos del María” ubicado a hora y medio de la ciudad de Panamá. En este parque podrás realizar diferentes actividades en familia como ver mariposas en el Valle la Toscana, darte un baño en el Chorro de las Doncellas y, si te gusta hacer un poco de deporte, hacer un poco de jogging a través del sendero del río María. En este lugar encontrarás un paisaje lleno de pinos, con vistas impresionantes del mar y las montañas.

No te puedes perder: ver cómo funciona el Canal de Panamá; cómo se abren y cierran las esclusas para que los barcos pasen del océano Atlántico al Pacífico y viceversa, una obra de ingeniería de más de 80 km de largo. El pasado 11 de agosto se reabrió el Centro de visitantes de Miraflores. Tiene tres niveles para ver el paso de los barcos. Algo que llama mucho la atención adicional a la visita al canal es que puedes realizar pequeñas travesías en barco o incluso en kayak a través del canal. Totalmente recomendable.

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