Mesón de Jobito, un hotel zacatecano que se ha convertido en leyenda

Redacción / Inversión Turística

El estado de Zacatecas tiene una historia que se remonta a hace miles de años, cuando se registraron los primeros asentamientos humanos en su territorio; pasando por el enorme auge que vivió durante la época virreinal gracias a su riqueza minera; posteriormente, fue un estado de gran relevancia en el transcurso de la Revolución Mexicana; hasta la actualidad, en que sus construcciones antiguas, sus tradiciones y sus leyendas dan cuenta del paso del tiempo.

Una de las leyendas más conocidas de la capital zacatecana es la que nació en el Mesón de Jobito, que hoy es un hermoso hotel boutique de cinco estrellas ubicado en el centro de la ciudad, que a principios del siglo XVII fue un mesón para comerciantes y, posteriormente, una vecindad.

Solo entrar, este lugar te transporta en el tiempo, pues se puede notar que cada una de las suites, hoy decoradas y acondicionadas para la mayor comodidad de los huéspedes, antiguamente fueron viviendas independientes habitadas por familias completas.

Construido en 1700, este famoso hotel zacatecano originalmente se pensó como una casa particular, pero finalmente se usó como mesón en el que comerciantes pagaban unas monedas para pasar la noche y resguardar sus mercancías, mientras que, sus caballos descansaban y se alimentaban en lo que hoy es el bar. En el espacio que actualmente es el patio, en esa época se instalaba un mercado en el que se ofrecían algunas mercancías que traían dichos comerciantes.

Posteriormente, durante la década de 1940, este lugar fue acondicionado como vecindad para personas de bajos recursos. El espacio que actualmente ocupa el restaurante del hotel, fue en la época el lugar de los lavaderos y baños comunitarios.

Debido a la antigüedad de este lugar y las diferentes etapas que ha tenido durante su historia, ha sido objeto de múltiples leyendas; la más popular y la que dio nombre a este hotel es la de Don Jobito, un antiguo vigilante que vivió en lo que hoy es la habitación 107, la cual se cree, nunca abandonó.

Se dice que Don Jobito suele hacer bromas a los huéspedes de esta habitación como apagarles y prenderles la luz o la televisión, incluso hay quienes dicen haberlo visto a través del reflejo del espejo o que simplemente sienten que alguien los observa mientras duermen.

Ante estas manifestaciones, los dueños del hotel decidieron hacerle a Don Jobito una escultura en cantera rosa, para que supiera que era querido y recordado y dejara de asustar a los vacacionistas, sin embargo, se dice que aún se le puede ver recorriendo el patio y entrando a su antigua morada, la habitación 107, la cual solo es ocupada por los turistas más aventureros y curiosos.

Zacatecas es el lugar ideal para conocer de cerca estas historias que han trascendido al paso del tiempo, cada construcción antigua guarda en su interior una historia como la de Don Jobito, a quien aún puedes encontrar en uno de los hoteles más bellos y antiguos de la capital zacatecana, el Mesón de Jobito.

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