Operará en diciembre de 2020 nuevo diseño del espacio aéreo para el SAM

Redacción / Inversión Turística

Con el propósito de garantizar la interoperabilidad aérea y facilitar el trabajo simultáneo, actual y futuro, de los aeropuertos internacionales de la Ciudad de México, de Toluca, y del Felipe Ángeles, que conforman el Sistema Aeroportuario Metropolitano (SAM), en diciembre de este año entrará en operación el rediseño del espacio aéreo del Valle de México.

El nuevo espacio aéreo, elaborado por los Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM), está basado en la implementación del procedimiento conocido como PBN (Navegación Basada en Performance), que incorpora sistemas de navegación terrestres y satelitales, tomando en cuenta las capacidades de cada tipo de aeronave en los despegues y aterrizajes.

Las rutas han sido diseñadas considerando el balance en el volumen de las operaciones aéreas y el segmento del espacio aéreo de cada aeropuerto, garantizando la separación reglamentaria en los flujos de llegada y salida, para cumplir con las disposiciones de seguridad y eficiencia de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).

El rediseño del espacio aéreo ha sido probado en simuladores de vuelo por pilotos nacionales y extranjeros, en diferentes escenarios, a fin de asegurar el cumplimiento de los criterios de gestión de calidad y la metodología para evaluación de la seguridad operacional que garanticen la viabilidad desde el punto de vista del vuelo.

El nuevo espacio aéreo ha sido evaluado utilizando sistemas de simulación acelerada, en la que se destaca que el SAM tendrá una capacidad suficiente para atender hasta 125 millones de pasajeros al año:

Hasta 50 millones de pasajeros en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México en mil 300 operaciones diarias, que son las que se alcanzaron a fines de 2019.

Hasta 60 millones de pasajeros en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, con mil 300 operaciones diarias.

Hasta 15 millones de pasajeros en el Aeropuerto Internacional de Toluca, a diferencia de los 700 mil que recibe actualmente.

El proyecto incluye un análisis de la orografía del Valle de México, mediante el cual se identificaron los obstáculos en la cercanía de los tres aeropuertos, con base en imágenes satelitales de alta resolución y mediciones físicas, a fin de garantizar la seguridad operacional aérea.

Los beneficios de usar este nuevo espacio aéreo también incluyen una reducción en la transmisión por radio frecuencia, rutas más predecibles y disminución en la carga de trabajo para pilotos y controladores de tránsito aéreo, quienes actualmente son capacitados por SENEAM en estos nuevos escenarios.

Para el rediseño del nuevo espacio aéreo se ha contado con la activa participación de actores clave de la industria, como: la Agencia Federal de Aviación Civil, la OACI, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), la Cámara Nacional de Aerotransportes (CANAERO), NAVBLUE, representantes de las aerolíneas, operadores de aviación general, aviación militar, colegios de especialistas y expertos, entre otros.

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