Este es el Protocolo que deberá seguir el sector hotelero

Lino Calderón / Inversión Turística

Luego de la reunión entre la Secretaría de Turismo que dirige Miguel Torruco y la Secretaría de Salud, encabezada por Jorge Alcocer Varela, para coordinación y establecer diversas medidas que determinen la actividad del sector hoteleros durante la emergencia que vive el país y el mundo.

El subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, y su equipo de epidemiología prepararon los lineamientos y procedimientos sanitarios para implementar el cierre gradual de los hoteles.

Por lo que se dio a conocer el “Protocolo de atención para personas de nacionalidad mexicana y extranjera que se encuentran en territorio nacional mexicano en centros de hospedaje durante la cuarentena obligatoria por COVID-19”.

Este documento, contiene todos los pasos a seguir por el sector para poder ofrecer una operación mínima esencial, pero de manera segura, y destaca que la industria de hospedaje, que incluye a hoteles, plataformas de alojamiento y las OTA, deberá dejar de recibir reservas, mientras que las que ya estén efectuadas deberán reprogramarse para cumplir con los objetivos de la campaña “Sana distancia”.

Para los casos de huéspedes que se alojen por actividades económicas esenciales, como los viajes de negocios, podrán seguir recibiéndolos, aunque con un máximo de ocupación del 15% por propiedad.

Dichos viajeros de negocios deberán presentar un comprobante de la empresa especificando su actividad, para que el centro de hospedaje pueda comprobar que se trata de una de las ramas definidas como de las actividades esenciales descritas en el Diario Oficial de la federación.

Mientras tanto, las secretarías de Turismo de los estados, en coordinación con las asociaciones nacionales de la industria hotelera, elaborarán dos listados. Uno, de centros de hospedaje destinados a concentrar a todos los huéspedes nacionales y extranjeros que presenten síntomas respiratorios. Y el otro, para huéspedes extranjeros sin síntomas respiratorios, los cuales deberán esperar el apoyo de sus respectivos gobiernos para su trámite de repatriación.

Asimismo, se autoriza a los miembros de las asociaciones nacionales de la industria hotelera a que, por razones humanitarias, permitan a ciudadanos extranjeros hospedarse, de manera restringida, en las instalaciones de los centros de hospedaje definidos en las mencionadas listas.

En tanto, la circulación de las persona en dichos centros de hospedaje se limitará estrictamente a sus habitaciones, ya que los hoteles cerrarán sus instalaciones deportivas y sociales, como piscinas, gimnasios, spa, restaurantes y centros de entretenimiento.

los extranjeros hospedados estarán obligados a comunicarse con sus representaciones diplomáticas para iniciar los trámites de regreso a casa. Los centros de hospedaje, además, deben aplicar tarifas preferenciales a ciudadanos extranjeros con síntomas respiratorios que estén obligados a un aislamiento mínimo de catorce días o hasta nuevo aviso de las autoridades sanitarias.

Por otra parte, el protocolo detalla cuál debe ser el manejo que los alojamientos deben efectuar de su capital humano, así como de sus espacios, para poder brindar este servicio en condiciones de seguridad e higiene.

En lo que respecta a su personal, se dispone que todos los trabajadores que continúen desarrollando sus tareas en estos centros de hospedaje no podrán pertenecer a alguno de los grupos considerados “de riesgo” respecto al COVID-19. Para ello, deberán sujetarse al filtro laboral sanitario descrito en el “Lineamiento general para la mitigación y prevención de COVID-19 en espacios públicos cerrados”, publicado por el Gobierno federal.

Los que, luego de ese filtro, estén en condiciones de trabajar y sean designados para la atención de las habitaciones con personas sospechosas o confirmadas de coronavirus, deberán tomar medidas de precaución personal como lavado frecuente de manos, etiqueta respiratoria y uso estricto del equipo de protección personal (mascarilla quirúrgica desechable o de tela; guantes desechables de látex; gorro desechable o de tela; uniforme; y servicio de lavandería para todos esos implementos), el cual deberá ser provisto por el establecimiento.

Los alimentos serán definidos previamente por el hotel, de acuerdo a sus capacidades y abastecimiento; y que también se encargará de proporcionar los insumos básicos para la higiene de los huéspedes, como agua potable, jabón, shampoo, pañuelos desechables, papel higiénico, toallas y blancos, por lo menos una vez a la semana.

Las personas que presenten síntomas respiratorios se aislarán de forma preventiva en una habitación por separado, excepto aquellas que requieran acompañamiento. Y en caso de que alguno de los huéspedes comience con síntomas respiratorios, el personal deberá notificarlo al servicio médico y a las autoridades sanitarias estatales.

Según el protocolo, se deberá realizar una limpieza y desinfección profunda antes de que vuelva a ser ocupada.

Para ello, enumera uno por uno los pasos a seguir por el personal. Por ejemplo, sostiene que las superficies más altas deben limpiarse con un paño, tela, franela, toalla o jerga, impregnada con agua con detergente, para evitar dispersar el polvo.

En tanto, las paredes, ventanas y puertas -que incluyen las manijas- deben limpiarse en forma regular, además de cuando estén visiblemente sucias; mientras que las superficies horizontales (que incluyen mesas, sillas, camas, repisas u otras instalaciones adheridas a la pared) deben limpiarse también con un paño con agua con detergente, enjuagarse con agua limpia y desinfectarse con solución clorada. En las habitaciones de pacientes en aislamiento, se utilizará la misma metodología de limpieza, aunque siguiendo las precauciones requeridas.

En caso de derrames de fluidos corporales sobre las superficies, el personal deberá proceder de la siguiente forma: colocarse guantes y cubrir la superficie con papel o material absorbente; retirar la mayor cantidad de suciedad; tirar el papel o lavar el material; y, por último, continuar con la limpieza en forma habitual.

Para preparar la desinfección con solución clorada, se llena un balde con agua tibia y detergente en cantidad suficiente para que haga espuma, otro con agua limpia y un tercero con solución clorada. Primero, se limpian con la solución de detergente el equipamiento, paredes, aberturas y todos aquellos elementos que sea necesario limpiar; luego se enjuagan con el agua limpia y se secan; y, finalmente, se realizará la desinfección por contacto directo, aplicando sobre las superficies, solución clorada y se dejará secar. Los pisos se limpian aplicando la misma técnica.

En cambio, para la desinfección rutinaria, primero es preciso identificar las superficies de contacto frecuente (perillas, barandales de cama, teclados, teléfonos, superficies de mesas, lámparas de mesa), las cuales deben higienizarse al menos una vez al día, utilizando un paño impregnado con solución desinfectante o con alcohol al 70%.

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