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Descubre los mitos sobre tomar cerveza

Angélica Sánchez / Inversión Turística

 

Hay un dicho bien conocido que resume: “al buen conocedor, pocas palabras”, y éste bien podría ser aplicado como una filosofía  para todos los cerveceros que además de consumir responsablemente este elixir no se dejan llevar por la información errónea que existe respecto al consumo de la cerveza.

Porque siempre será mejor hablar con la verdad, en este 5 de agosto, Día Internacional de la Cerveza te compartimos algunos mitos cerveceros:

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Barriga cervecera. Aunque durante años se ha dicho que el abdomen te crece o abulta al tomar cerveza, esta idea es falsa. De acuerdo con el sitio Muy Interesante, el consumo moderado – hasta medio litro diario- acompañado de una dieta mediterránea te ayudará incluso a reducir el riesgo de diabetes o hipertensión por su contenido en ácido fólico, vitaminas y hierro. Hay que recordar que la cerveza tiene como ingrediente natural ¡la cebada!, cuyo efecto es justo el contrario, ayuda a una buena digestión.

Beber cerveza “mata neuronas”.  De acuerdo al Queensland Brain Institute de Australia el consumo moderado de lúpulo, ingrediente de la cerveza, favorece a la reducción de la oxidación por estrés de tus células, proceso que está relacionado con enfermedades como el Alzheimer.

La espuma no se toma. Cuando alguien sirve un trago de cerveza y la espuma emerge, es juzgado por no saber vaciarla bien en un vaso. Sin embargo, Cerveceros de México explica que esta mantiene el aroma de la cerveza. La próxima vez también pruébala.

Beber directo del tarro. Muchos creen que el tarro es el mejor objeto para beber cerveza, pero, a decir de Yolanda Bravo Martín, maestra cervecera, cuanto más aromática sea, más ancho debe ser el vaso, para que pueda respirar mejor. Para las cervezas que no tienen mucho aroma, será mejor usar vasos ovalados y cerrados, que ayudarán a conservar el aroma.

La cerveza sólo se guarda en el refrigerador. Antes de abrirse, la cerveza debe conservarse en un lugar oscuro y húmedo. Según la maestra cervecera Yolanda Bravo, el sol es uno de sus peores enemigos.

Mujeres amamantando no pueden tomar cerveza.  Según Andrés Blanco, Médico Cirujano Especialista en Pediatría, los azúcares que se encuentran en la cebada son capaces de inducir la secreción de prolactina, responsable de la producción de leche materna. Eso sí, es la cebada, así que prefiere la cerveza que no tiene alcohol

La cerveza no funciona para fines estéticos. De acuerdo a  El Comercio, puede ser muy buena para el cabello, evita el frizz y le da más volumen a la cabellera. De hecho, hay varias marcas de shampoo y acondicionadores cuya base es la cerveza.

No puedes tomar después de hacer ejercicio. De acuerdo a la doctora en bioquímica María Tabernero, investigadora del Hospital Universitario de La Paz de Madrid, la cerveza está compuesta en su mayor parte por agua, compuestos antioxidantes y antiinflamatorios –como la cebada-  así que se recomienda su consumo después de hacer ejercicio. Nada con exceso.

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Ahora que sabes estos mitos y la explicación que hay detrás de ellos, podrás compartirlo, ser un verdadero cervecero.

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