Javier Mori / Enviado
En medio de la crisis política que se suscita en Perú, su mayor centro de recepción de turistas nacionales y extranjeros se vio afectado al realizarse un cierre que consistió en bloqueos con manifestaciones para después abrir nuevamente, empero dejó más de dos mil 300 turistas afectados y molestos con la situación.
El conflicto comenzó cuando finalizó una concesión exclusiva de 30 años que mantenía la empresa Consettur para operar en la ruta turística a Machu Picchu, más el reclamo de la empresa San Antonio de Torontoy para iniciar sus operaciones, a lo que la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Desilú León, convocó a una reunión de urgencia con autoridades locales y nacionales y gremios turísticos, para iniciar un proceso de diálogo que permita encontrar una solución consensuada.
Mientras los inconformes de ambas partes realizaron bloqueos en las carreteras y vías ferroviarias que trasladan pasajeros desde la provincia de Cusco al Santuario Histórico de Machu Picchu, en Perú.
Estos bloqueos de al menos nueve horas afectaron a mil 400 turistas quienes fueron devueltos a Cusco la noche del lunes a través de un operativo efectuado por los ministerios del Interior, de Transporte y Comunicaciones, Policía Nacional y empresas ferroviarias., considerado una de las siete nuevas maravillas del mundo, de acuerdo con declaraciones de Desilú León.
En un recorrido se pudo constatar que otros 900 estuvieron varados en el emblemático lugar, ya que no pudieron ser sacados debido a «daños en la vía» que habrían sido causados por «vándalos que están aprovechando esta situación para poner en riesgo la seguridad de los visitantes».
Ante ello, más tarde fueron trasladados luego de la reparación de las carreteras afectadas. De acuerdo con la ministra la situación provocó pérdidas económicas a la región que superarían los dos millones de soles diarios en toda la región (más de 573.000 dólares), lo que afectó también a más de 31 mil empresas.
En declaraciones a los medios señaló que solo en Machu Picchu «hay pérdidas económicas muy fuertes, más de un millón de soles diarios (286.500 dólares), afectando directamente a más de 900 empresas, entre los que son establecimientos de hospedaje, restaurantes, guías de turismo, artesanos, entre otros».
Por otra parte, la organización New7Wonders emitió un alerta por la mala gestión de Machu Picchu y podría quitarle la denominación como una de las Nuevas 7 Maravillas del Mundo.
New7Wonders adviertió que “la permanencia, justificable y creíble, de Machu Picchu” en la lista está en riesgo y que todo depende de la “toma de decisiones” del gobierno de Perú.
La organización detalla en un comunicado que “los principales responsables de la toma de decisiones” en el país “han recibido desde hace tiempo nuestras propuestas para implementar un plan estratégico de transformación para Machu Picchu”.
“La designación implica un compromiso compartido con la conservación y el manejo responsable” del sitio y la “implementación de estándares internacionales de preservación y gestión”, señaló.
Cabe destacar que la compañía PerúRail, que opera el tren que conecta al sitio histórico, anunció en un boletín el «reinicio de sus operaciones» a este sitio arqueológico, el principal atractivo turístico de Perú, que reporta un ingreso por día alrededor de cuatro mil 500 visitantes de media, según el ministerio de Comercio Exterior y Turismo.
