Cinco consejos para los aeropuertos que inician con biometría (OPINIÓN)

Por Colin McKell-Redwood, Senior Product Manager, Passenger Processing Systems, Airport IT Product Management, Amadeus

Los aeropuertos de todo el mundo comparten el mismo objetivo: mejorar las operaciones y ofrecer una experiencia fluida a sus pasajeros. Impulsados por la necesidad inmediata de responder a la COVID-19 y el objetivo a largo plazo de aumentar la automatización, muchos han comenzado a implantar soluciones biométricas, mientras que otros están considerando la posibilidad de hacerlo.

La introducción de la tecnología biométrica, como el reconocimiento facial, en los puntos de control que antes eran manuales, mejora la experiencia de los pasajeros, reduce las interacciones entre personas y ofrece una mayor eficiencia gracias a la automatización. Pero ¿por dónde debe empezar un aeropuerto con una nueva tecnología que tiene implicaciones para los procesos, las aerolíneas y los pasajeros?

1. Definir una estrategia

Los aeropuertos deben seleccionar una estrategia a largo plazo para la biometría que sea adecuada a su situación. En general, se acepta que las verdaderas ganancias surgirán de un flujo biométrico de pasajeros de principio a fin, desde la facturación hasta el embarque. Al automatizar los controles de documentos en cada paso, los pasajeros pueden «atravesar» la terminal haciendo que toda la experiencia del aeropuerto sea más fluida y automatizada.

Sin embargo, esto no significa que siempre sea correcto intentar un despliegue «a lo grande» de la biometría. Hay muchos participantes implicados, como los pasajeros que utilizan el aeropuerto, las aerolíneas que ya tienen procesos establecidos y el propio aeropuerto. Por lo general, tiene sentido empezar por un punto de contacto único para probar los beneficios y educar a las partes interesadas, pero teniendo en cuenta el potencial de un despliegue completo de extremo a extremo.

2. Elegir una arquitectura técnica que ofrezca resultados a largo plazo

Una infraestructura biométrica será un componente esencial de un aeropuerto durante muchos años en el futuro, por lo que la elección de la arquitectura técnica realizada el primer día es especialmente importante.

Es probable que el uso de la biometría se extienda gradualmente hasta poder utilizarse en todos los puntos de contacto con los pasajeros, desde la facturación hasta el embarque. Esta expansión de los servicios biométricos integrados en los mostradores de facturación, los quioscos, las unidades de entrega automática de equipajes, la seguridad, las puertas electrónicas, las salas de espera y las puertas de embarque significa que todos estos puntos de contacto tienen que estar conectados a las plataformas de gestión de identidades (IMP) que reconocen a los pasajeros para validar su identidad.

Intentar gestionar esta complejidad con una solución in situ en el aeropuerto será un reto que requerirá un importante trabajo de integración de sistemas durante años. En Amadeus hemos desarrollado específicamente nuestras soluciones biométricas para un despliegue sencillo y con flexibilidad incorporada por diseño. El uso de la plataforma biométrica proporciona a un aeropuerto un acceso sencillo a otras aerolíneas y proveedores de identidad.

3. Elija una solución flexible que se adapte a los requisitos de su aerolínea

Cada aerolínea tiene procesos diferentes para atender a los pasajeros en el aeropuerto, lo que significa que la personalización debe ser otra parte clave del proceso. Una solución biométrica tiene que ser lo suficientemente flexible como para atender a diferentes aerolíneas, en lugar de obligar a las compañías a adaptar sus procesos existentes para un solo aeropuerto.

Esto también ayuda a aumentar el atractivo para las aerolíneas y sus agentes, cuya colaboración será esencial para el éxito de la implantación de la biometría. Asegurar esta aceptación es más fácil si la tecnología biométrica puede integrarse fácilmente con el sistema de cada aerolínea.

Una parte fundamental del proceso de aceptación también gira en torno a la comunicación antes de la puesta en marcha de la biometría. Los aeropuertos y los proveedores de tecnología biométrica deben trabajar con las aerolíneas para acordar la mejor manera de realizar el cambio, de forma que se maximicen los beneficios y se limite el impacto en las operaciones diarias. Esto significa que los agentes en sitio deben ser actualizados con los nuevos procesos y directrices en áreas como el embarque para que puedan facilitar la introducción de la nueva tecnología.

4. Mantener los procesos existentes

A veces se cree que, dado que los pasajeros pueden registrarse para obtener datos biométricos en su smartphone y luego ser identificados con reconocimiento facial utilizando su cara en el aeropuerto, las funciones tradicionales de facturación ya no serán necesarias.

Sin embargo, esto no es así. Siempre habrá algunos pasajeros que decidan no utilizar la biometría y el aeropuerto también tiene que ser capaz de gestionar las excepciones cuando un control biométrico no tiene éxito.

La biometría puede aportar increíbles mejoras en la experiencia de los pasajeros y en la eficiencia, pero, especialmente en el caso de las terminales establecidas, el valor no reside en retirar la infraestructura existente. En su lugar, la integración de la biometría en los procesos existentes ofrece la vía más rápida y rentable para mejorar la experiencia de los pasajeros, aumentar la seguridad y ofrecer un flujo de pasajeros más eficiente.

5. Comparta su enfoque de la implantación de la tecnología

Hoy en día, la infraestructura tecnológica de los aeropuertos tiende a ser compartida por varias aerolíneas. Los mostradores de facturación, las unidades de autoservicio para dejar las maletas, las puertas de pre-seguridad y las puertas de embarque son de propiedad conjunta, lo que permite a los aeropuertos y a las aerolíneas reducir los costes y asignar los recursos de forma más flexible y eficiente. Aunque hay un pequeño número de excepciones específicas, este es el caso en general de toda la industria.

El camino a seguir para un uso exitoso de la biometría en un aeropuerto es el mismo enfoque compartido para el despliegue de la tecnología. Esto se debe a que representan una evolución de esa misma infraestructura, pero con cámaras y procesamiento biométrico añadido a los distintos puntos de servicio.

Por lo tanto, la infraestructura biométrica debe ser capaz de funcionar para múltiples aerolíneas y es fundamental que un despliegue a medida no limite el uso de ciertas puertas o hardware de facturación a una sola compañía. Por ello, Amadeus aboga por un enfoque abierto basado en los estándares del sector que facilite la adopción a todos los participantes.

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