Redacción / Inversión Turística
A diez días de la entrada en funcionamiento del nuevo terminal del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, en Perú, la Corporación Peruana de Aeropuertos y Aviación Comercial (CORPAC) informó que se han realizado más de cinco mil 400 operaciones aéreas (entre despegues y aterrizajes) sin registrarse incidentes.
La transición al nuevo Jorge Chávez implicó la implementación de una moderna torre de control equipada con tecnología de punta para la gestión del tráfico aéreo. Según CORPAC, esta infraestructura ha demostrado su plena operatividad, permitiendo una coordinación precisa en la llegada y salida de vuelos en las dos pistas de aterrizaje del aeropuerto.
“La correcta coordinación de alturas, rutas y secuencias de vuelo ha sido clave para evitar cualquier tipo de congestión o riesgo en los procedimientos de despegue y aterrizaje. Esta eficiencia operativa valida la planificación previa y la experiencia acumulada de nuestro equipo técnico”, señaló la corporación en un comunicado.
Cabe destacar que el nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, desde su inauguración el pasado 1 de junio, ha sido centro de debate por el diseño de su infraestructura, especialmente, por la estética de su techo metálico.
Lima Airport Partners (LAP) aclaró los puntos clave sobre la estructura de la terminal. A través de sus redes sociales, la concesionaria destacó que el diseño del techo cumple con los más estrictos criterios técnicos y de funcionalidad, y tiene como principal objetivo garantizar la eficiencia operativa del aeropuerto a largo plazo.
«Ha sido diseñado con los más altos estándares internacionales de eficiencia, seguridad y sostenibilidad. Con capacidad para atender hasta 30 millones de pasajeros al año, permitirá ampliar la oferta turística del Perú, mejorar la experiencia del visitante y facilitar el acceso a destinos emergentes a nivel nacional e internacional», agregó el comunicado.
«Con un enfoque ambientalmente responsable, el nuevo aeropuerto incorpora tecnología de última generación para el ahorro energético, la gestión eficiente del agua y la reducción de emisiones. Esta visión posiciona al Perú como un destino comprometido con la sostenibilidad, un valor cada vez más buscado por los viajeros globales», concluyó.
