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Hilton All-Inclusive Resort Vallarta Rivera revela su receta de chile en nogada

Redacción / Inversión Turística

Cada año, cuando el calendario marca la llegada de la temporada, un festín cromático se apodera de las mesas mexicanas. El chile en nogada no es solo un platillo; es un ritual histórico convertido en un motor económico que reafirma la identidad nacional.

Su origen, envuelto en el romanticismo de la historia, sitúa su creación en 1821 en el Convento de Santa Mónica, en Puebla. Según la tradición más aceptada, fueron las monjas agustinas quienes, utilizando los ingredientes de temporada (como la nuez de Castilla y la granada), prepararon este manjar para celebrar a Agustín de Iturbide tras su paso por Puebla después de firmar los Tratados de Córdoba que acordaban la Independencia de México. El platillo, al incorporar los colores verde, blanco y rojo, se convirtió en una alegoría culinaria del Ejército Trigarante .

Sin embargo, más allá de la leyenda, el chile en nogada hoy representa una fuerza económica significativa. Su estacionalidad —que depende estrictamente de la cosecha de sus ingredientes clave— concentra un consumo masivo en apenas unos meses.

Las cifras proyectadas por el sector restaurantero y analistas económicos reflejan su magnitud: solo para la temporada de 2025, se estimó la comercialización de más de 5.5 millones de piezas en todo México .

 Este volumen no solo beneficia a los restaurantes, sino que sostiene una cadena de valor que involucra a productores locales de nuez, durazno criollo, pera de leche y granada. La permanencia de este platillo como un icono inamovible de nuestra gastronomía demuestra que, para los mexicanos, pagar por esta experiencia culinaria no es un gasto, sino una manera de honrar la historia en cada bocado.

En este sentido, Everardo Ponciano, chef ejecutivo de Hilton All-Inclusive Resort Vallarta Rivera, revela su receta de Chiles en Nogada.

Ingredientes para los chiles:

Para la nogada:

Para decorar:

Preparación:

1. Chiles: Asa los chiles poblanos en un comal hasta que estén tatemados. Colócalos en una bolsa durante unos 10 minutos para que suden. Retira la piel, realiza una abertura longitudinal y quita las semillas y venas.

2. Relleno. Calienta el aceite y sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes. Incorpora la carne de cerdo y cocina hasta que esté ligeramente dorada. Añade el jitomate y cocina hasta que se reduzca. Agrega la manzana, pera, durazno, plátano macho, almendras y pasas. Sazona con canela, clavo, sal y pimienta. Cocina a fuego medio hasta obtener un picadillo.

¡Hora de servir!

  1. Rellena cuidadosamente cada chile poblano con una porción generosa del picadillo y reserva.
  2. Prepara la nogada. Licúa la nuez de castilla con la leche, queso de cabra, azúcar, jerez y una pizca de sal hasta obtener una salsa. La nogada debe tener suficiente cuerpo para cubrir el chile sin ser demasiado espesa. Conserva refrigerada hasta el momento de servir.
  3. Montaje. Coloca cada chile sobre un plato. Báñalo generosamente con la nogada y termina con granos de granada y hojas de perejil fresco.
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