Redacción/ Inversión Turística
El Mundial terminó hace apenas semanas, pero Dallas no piensa soltar el momento. La ciudad que recibió partidos de los equipos más sobresalientes del torneo guarda las direcciones exactas donde los futbolistas más famosos del planeta comieron, compraron ropa vaquera y se hospedaron, y las convierte ahora en ruta turística justo cuando arranca uno de los tramos más cargados del calendario: la State Fair of Texas, el clásico Texas-Oklahoma, la nueva temporada de los Dallas Cowboys y el desfile de Pride in Dallas, todo entre septiembre y noviembre.
El lobby de The Adolphus, sobre Commerce Street en el centro, fue el punto exacto donde decenas de aficionados esperaron horas por una foto de Lionel Messi y de Cristiano Ronaldo mientras Argentina y Portugal se hospedaban ahí durante el Mundial. Para esta temporada, tres direcciones resumen las opciones para quedarse como estrella:
§ The Adolphus – el hotel histórico donde los fans hicieron fila por Messi y Ronaldo, a pasos del AT&T Discovery District y del Arts District.
§ Hôtel Swexan – en el Harwood District, montó su propia experiencia oficial durante el Mundial y sigue siendo de las direcciones boutique más chic de la ciudad.
§ W Dallas – Victory – junto al American Airlines Center, con ese mismo aire de fiesta que dejó el verano, a pasos de los primeros juegos de Mavericks y Stars en octubre.
Tampoco faltan las direcciones que se volvieron parte de la historia del torneo fuera de la cancha. En julio, el noruego Erling Haaland paró en una tienda del West End y salió con una playera que se volvió tendencia mundial; días después, David Beckham recibió un Stetson blanco de McKinney Hat Company antes de la semifinal de España contra Francia y lo trajo puesto el resto de la noche por las calles de Dallas. Dos direcciones resumen ese capítulo:
§ Wild Bill’s Western Store – en el West End, la tienda de donde salió Haaland con la playera «Y’all Can Kiss My Dallas», que agotó existencias en cuestión de días.
§ Terry Black’s Barbecue – sobre Main Street en Deep Ellum, donde comió Beckham antes de la semifinal y que, según Texas Monthly, vendió 2 millones de dólares solo en la primera semana del Mundial, casi tres veces su récord semanal anterior de 752 mil dólares.
Mientras tanto, decenas de fanáticos argentinos protagonizaron su tradicional banderazo en Klyde Warren Park, el parque en pleno centro que días después vivió una escena parecida cuando los aficionados franceses tomaron el mismo espacio antes de la semifinal. Los españoles, por su parte, prefirieron el ambiente de The Rustic y Trinity Groves, mientras que el ya famoso Mr. Row Row remó al ritmo del Viking Row en The Happiest Hour, en apoyo a Noruega, antes de una cena en Crown Block, en lo alto de la Reunion Tower y qué se diga de los fanáticos ingleses que agotaran la cerveza en The Londoner.
El AT&T Stadium, en Arlington, cambia de camiseta: el recinto que vio pasar a las selecciones ahora recibe a los Dallas Cowboys, con seis juegos de local esta temporada, incluido el clásico de Acción de Gracias del jueves 26 de noviembre contra Philadelphia. Es la misma cancha, la misma fila de suites, otro deporte.
El otoño trae, además, su propio calendario, sin necesidad de balón:
§ State Fair of Texas – del 25 de septiembre al 18 de octubre en Fair Park, con Big Tex, el concurso de comida frita y boletos desde 15 dólares entre semana.
§ Red River Rivalry – el sábado 10 de octubre, cuando Texas y Oklahoma se enfrentan justo en la yarda 50 del Cotton Bowl Stadium.
§ Autumn at the Arboretum – del 19 de septiembre al 1 de noviembre, con más de 100 mil calabazas para Harvest Hues, la exhibición de otoño inspirada en Basquiat y Rothko.
§ Pride in Dallas – el domingo 20 de septiembre, a las 2 de la tarde, cuando Cedar Springs Road se llena de color con un desfile gratuito y más de 10 mil participantes esperados.
Además de estas rutas con sello mundialista, Dallas ofrece la combinación de cultura, compras, gastronomía y hospitalidad que la convierten en una escapada ideal para los viajeros mexicanos, con buena conectividad aérea entre México y la ciudad durante todo el año.
“Los aficionados mexicanos dejaron su huella en Dallas: agotaron las entradas al FIFA Fan Festival de Fair Park para cada juego de México y se les vio de verde en cada rincón de la ciudad, incluso en los partidos donde México ni siquiera jugaba. Ahora los invitamos a seguir trayendo ese ambiente y que sigan apoyando a uno de sus equipos favoritos: los Dallas Cowboys» apuntó Liliana Rivera, Directora Senior de Turismo de Visit Dallas.
