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Hotelería mexicana estará a prueba para garantizar éxito durante el Mundial 2026, advierte Shiji

Redacción / Inversión Turística

La Copa Mundial de la FIFA 2026 colocará a la hotelería mexicana frente a uno de los mayores retos operativos de su historia reciente, ante la eventual llegada de más viajeros a la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, lo cual no garantizará, por sí sola, mejores resultados, consideró Shiji.

La empresa internacional de soluciones tecnológicas para el sector hotelero, agregó que dicha industria enfrentará presión simultánea sobre tarifas, inventario, talento, servicio, reputación y operación.

El estudio de Shiji Insights sobre el comportamiento de la hotelería durante eventos globales y su impacto previsto en México rumbo al Mundial, reveló que “el éxito no dependerá de cuántos huéspedes lleguen, sino de qué tan preparados estén los hoteles para responder a una demanda más volátil, exigente y menos predecible”.

“Los grandes eventos no premian automáticamente a los hoteles con más habitaciones o con mejor ubicación. Exponen con claridad cuáles cuentan con procesos, talento y tecnología para operar bajo presión”, señaló Shiji durante su participación en la 50 edición del Tianguis Turístico de México, celebrado en Acapulco, Guerrero.

Subrayó que “la demanda llegará sola; la diferencia estará en la capacidad de cada hotel para administrarla”. Y añadió que “una estrategia de tarifas mal calibrada, una segmentación deficiente o una lectura equivocada de la demanda puede traducirse en pérdida de rentabilidad y deterioro de la experiencia del huésped”.

“La Copa Mundial 2026 no pondrá a prueba la capacidad de atraer viajeros, sino la capacidad de operar bajo presión. Los hoteles que ganen no serán los que vendan más habitaciones, sino los que tomen mejores decisiones, más rápido y con información en tiempo real”. Alejandra Pueblita, Country Manager de Shiji México.

Por ello, la prioridad de la industria no debe ser reaccionar cuando llegue el Mundial, sino llegar preparada. Eso implica revisar desde ahora las estrategias de pricing y segmentación, identificar cuellos de botella operativos y definir procesos de respuesta para escenarios de alta presión. Los hoteles que esperen a que la demanda llegue para actuar, reaccionarán demasiado tarde, agregó Alejandra Pueblita.

La tecnología será infraestructura crítica

De acuerdo con la firma, la presión operativa que traerá el Mundial hará evidente una realidad que ya comienza a instalarse en la industria: la tecnología dejó de ser un valor agregado.

2026 será crítico, indicó la empresa al señalar que “la operación hotelera tendrá que tomar decisiones en tiempo real sobre tarifas, inventario, check-in, housekeeping, reputación, alimentos y bebidas, así como experiencia del huésped. Ninguno de estos procesos podrá sostenerse con sistemas aislados, información fragmentada o decisiones manuales”.

Shiji Insights adivirtió que el uso de datos en tiempo real y plataformas conectadas será decisivo para anticipar saturaciones, corregir desviaciones operativas y mantener estándares de servicio incluso en los momentos de mayor presión.

Sin embargo, el reto no estará en incorporar más herramientas, sino en lograr que toda la información circule entre las distintas áreas del hotel. Los hoteles con sistemas integrados tendrán una ventaja clara: podrán reaccionar con mayor rapidez, coordinar mejor a sus equipos y sostener la calidad del servicio cuando la demanda alcance su punto más alto, puntualizó.

“En 2026 la tecnología ya no será un diferenciador para la hotelería mexicana; será una condición básica para competir. Los hoteles que sigan operando con sistemas desconectados perderán velocidad, rentabilidad y capacidad de respuesta”, expuso la  Country Manager de Shiji México.

El análisis de Shiji Insights identifica al talento como la principal limitante estructural para la hotelería mexicana durante el Mundial. La industria enfrentará una mayor competencia por personal, equipos sometidos a jornadas más exigentes y huéspedes con estándares internacionales.

Contratar de manera reactiva no será suficiente. Los hoteles necesitarán llegar al Mundial con estructuras claras, capacitación específica y procesos definidos. La diferencia entre una operación eficiente y una crisis de servicio dependerá, en gran medida, de la preparación de los equipos.

En este punto, la tecnología y el talento no compiten; se complementan. Los sistemas permiten a los equipos trabajar con mayor rapidez, coordinación y visibilidad. Sin embargo, el factor humano seguirá siendo el elemento decisivo para proteger la reputación, resolver problemas y sostener la experiencia del huésped.

El legado se definirá después del Mundial

La Copa Mundial de la FIFA 2026 funcionará como un acelerador de decisiones. Empujará inversiones, elevará estándares y obligará a muchos hoteles a modernizar procesos que han sido postergados durante años.

En ese sentido, “los resultados no están garantizados. La oportunidad no está únicamente en alcanzar altos niveles de ocupación durante unas semanas, sino en utilizar el Mundial para fortalecer la capacidad operativa, integrar tecnología, profesionalizar al talento y construir una oferta más sólida y competitiva”, aseveró Luis-René Sánchez, VP de Desarrollo para México y Centroamérica de Aimbridge LATAM.

 “El Mundial 2026 no premiará a los hoteles con más demanda, sino a los que estén mejor preparados. En Shiji conocemos la realidad de la hotelería mexicana y sabemos que la diferencia estará en integrar tecnología, operación y talento para competir mejor”, expuso Pueblita.

“Los hoteles que actúen desde ahora llegarán a 2026 en mejores condiciones y saldrán del evento con una posición más fuerte. Los que solo busquen aprovechar la demanda inmediata difícilmente convertirán ese momento en una ventaja de largo plazo”, concluyó.

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